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Edición: 2023

Páginas: 48


Libro cosido a mano, tapa impresa en serigrafía.


Susurro es un libro de texto y fotografía. Es un monólogo escrito en verso, donde la protagonista se desdobla en múltiples voces que la habitan, en un procedimiento dramatúrgico en el cual teatro y poesía se mezclan.


SINOPSIS

El monólogo Susurro configura una historia clínica de violencia, desde un yo en soledad, sustraído del mundo. Ubicada en el patio del fondo de una casa, ella lava sus ropas, juega con el agua evocando la figura del mar, construye un muelle esperando el regreso del amor perdido, canturrea buscando el arrullo de las olas y se desdobla en múltiples voces que la habitan, en un procedimiento dramatúrgico donde teatro y poesía se mezclan. A lo largo del monólogo se recuperan voces poéticas (como la de Alfonsina Storni, Sylvia Plath, entre otras) que escriben el dolor. Estas voces se tejen en el monólogo-poema, poblando el yo que deambula en el vaivén del oleaje, en los bordes entre el placer y el dolor, en los límites del sentido, siempre a punto de perder el pie y quedar a la deriva en el enigma del mar. Ella encarna voces que la atormentan, la someten, la extasían, la abandonan, la liberan; interactúa con el propio susurrar de su inconsciente, se interpela a sí misma y al público, juega a ser la herida y el cuchillo. Hay intentos de narrarse que son interrumpidos por gestos de violencia, por dolores que se reavivan, por deseos que se despiertan y acaban unas veces en orgasmos, otras en intentos de saltar al vacío.


RESEÑA DE LA OBRA

Esta obra es de una inmensa intimidad, es un pequeño gesto que busca compartir, acercar soledades. Atravesada por el tema de dolor, el cuerpo y la escritura en la experiencia de las mujeres, territorios, estos, de los cuales hemos sido, a lo largo de la Historia, corridas, violentamente expulsadas o silenciadas. El monólogo asume un yo-mujer que habla de su propio deseo, encarna su dolor en una palabra fragmentada, desgarrada, abre su herida íntima que drena en el espacio público, expone sus abismos y su soledad. La dramaturgia de Susurro deja ver los trazos inscriptos de otros cuerpos y voces de mujeres que a lo largo de la H/historia también dijeron “me duele”. Este monólogo recupera y tiende sus manos a las voces de mujeres, poetas, escritoras, artistas visuales, nacionales e internacionales en una indagación sobre la carne, la herida, el dolor, el deseo, el abismo y la soledad. Revela contradicciones, es la tensión con las opresiones, una puja interna y externa. Es el reflejo de una historia que se sigue narrando, con las características de cada época, pero que se hace eco de un entramado identitario que nos convoca y nos reúne en este presente. Susurro invoca voces de mujeres, lesbianas y feminidades marginadas, olvidadas, ahogadas, enloquecidas, calientes, suicidadas, obstinadas. El monólogo es un pequeño gesto de amplificar sus voces y tejer encuentros.


Reel de la obra

Susurro de Estefanía Otaño

$40.000,00

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Edición: 2023

Páginas: 48


Libro cosido a mano, tapa impresa en serigrafía.


Susurro es un libro de texto y fotografía. Es un monólogo escrito en verso, donde la protagonista se desdobla en múltiples voces que la habitan, en un procedimiento dramatúrgico en el cual teatro y poesía se mezclan.


SINOPSIS

El monólogo Susurro configura una historia clínica de violencia, desde un yo en soledad, sustraído del mundo. Ubicada en el patio del fondo de una casa, ella lava sus ropas, juega con el agua evocando la figura del mar, construye un muelle esperando el regreso del amor perdido, canturrea buscando el arrullo de las olas y se desdobla en múltiples voces que la habitan, en un procedimiento dramatúrgico donde teatro y poesía se mezclan. A lo largo del monólogo se recuperan voces poéticas (como la de Alfonsina Storni, Sylvia Plath, entre otras) que escriben el dolor. Estas voces se tejen en el monólogo-poema, poblando el yo que deambula en el vaivén del oleaje, en los bordes entre el placer y el dolor, en los límites del sentido, siempre a punto de perder el pie y quedar a la deriva en el enigma del mar. Ella encarna voces que la atormentan, la someten, la extasían, la abandonan, la liberan; interactúa con el propio susurrar de su inconsciente, se interpela a sí misma y al público, juega a ser la herida y el cuchillo. Hay intentos de narrarse que son interrumpidos por gestos de violencia, por dolores que se reavivan, por deseos que se despiertan y acaban unas veces en orgasmos, otras en intentos de saltar al vacío.


RESEÑA DE LA OBRA

Esta obra es de una inmensa intimidad, es un pequeño gesto que busca compartir, acercar soledades. Atravesada por el tema de dolor, el cuerpo y la escritura en la experiencia de las mujeres, territorios, estos, de los cuales hemos sido, a lo largo de la Historia, corridas, violentamente expulsadas o silenciadas. El monólogo asume un yo-mujer que habla de su propio deseo, encarna su dolor en una palabra fragmentada, desgarrada, abre su herida íntima que drena en el espacio público, expone sus abismos y su soledad. La dramaturgia de Susurro deja ver los trazos inscriptos de otros cuerpos y voces de mujeres que a lo largo de la H/historia también dijeron “me duele”. Este monólogo recupera y tiende sus manos a las voces de mujeres, poetas, escritoras, artistas visuales, nacionales e internacionales en una indagación sobre la carne, la herida, el dolor, el deseo, el abismo y la soledad. Revela contradicciones, es la tensión con las opresiones, una puja interna y externa. Es el reflejo de una historia que se sigue narrando, con las características de cada época, pero que se hace eco de un entramado identitario que nos convoca y nos reúne en este presente. Susurro invoca voces de mujeres, lesbianas y feminidades marginadas, olvidadas, ahogadas, enloquecidas, calientes, suicidadas, obstinadas. El monólogo es un pequeño gesto de amplificar sus voces y tejer encuentros.


Reel de la obra

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